almacén industrial

El almacén y la función logística en la empresa

Los almacenes y la función logística juegan un papel estratégico cada vez más importante en la empresa moderna.
 
En este artículo se transcriben las principales ideas comentadas por Patrick Daly durante la conferencia que pronunció el pasado 27 de Enero de 2015 en Dublín ante la asociación nacional de fabricantes de Irlanda, en la que habla sobre el pasado, presente y futuro de los almacenes, y el rol que desempeñan en las empresas. 
 
Patrick Daly es una persona con una muy dilatada experiencia en el sector de la logística, consultor internacional y ponente de conferencias, y nos sentimos especialmente orgullosos de poder contar con su colaboración para este artículo.
 
Los almacenes y la función logística en la empresa
 
 
En los últimos quince años he tenido la oportunidad de ver de muy cerca el funcionamiento de unos 100 almacenes alrededor del mundo entero, en Europa, Asia y las Américas, en sectores diversos tales como la farmacéutica, dispositivos médicos, alimentación, y equipos industriales. Aunque todos estos almacenes llevan a cabo los mismos procesos fundamentales, lo que más me ha impactado en estos viajes es la divergencia en las prácticas y los rendimientos entre unos y otros.
 
Existe una brecha muy grande entre la media y los mejores. La raíz de esta divergencia, en mi opinión, se remonta al hecho que en muchas empresas el almacén se ha considerado tradicionalmente, en cierta manera, un departamento “Cenicienta”, un departamento que ha recibido menos atención, enfoque e inversión en comparación con otras, como son los departamentos de producción, ventas, marketing o I+D. Los motivos son tanto histórico-culturales como relacionados con la condición física y operativa de los almacenes. En el sentido cultural, rara vez el almacenaje se ha considerado una competencia básica en la mayoría de las empresas.
 
En la mayor parte de los casos, las empresas han crecido alrededor de una idea de producto, una capacidad productiva o una habilidad comercial. Por otro lado, la condición física y operativa de los almacenes, caracterizados por ciclos de trabajo de larga duración, con largas distancias entre las tareas que se llevan a cabo con equipos tales como carretillas, apiladoras y recogepedidos, y donde la tecnología digital es un recién llegado en términos comparativos, han hecho de los almacenes unos lugares de trabajo difíciles de gestionar, medir y controlar.
 

La globalización

No obstante, las cosas están cambiando rápidamente en la actualidad debido al avance en los últimos tiempos del fenómeno de la globalización potenciada por las innovaciones en las tecnologías del transporte, la desregulación financiera y los desarrollos en las tecnologías informáticas y de comunicación.
 
Todo esto ha dado lugar al concepto de la gestión de redes logísticas globales lo cual ha cambiado radicalmente la percepción del papel del almacén en los negocios. Con cada año que pasa, el almacén se está convirtiendo en un eslabón decisivo en la gestión logística de las empresas internacionales con operaciones globales.
 
En estas circunstancias, los almacenes mal diseñados e inadecuadamente gestionados pueden hacer estragos en la planificación, la producción y el servicio al cliente con consecuencias financieras altamente negativas para la empresa.
 

Buenas prácticas en la gestión del almacén

Al nivel táctico, hemos visto que las empresas más destacadas implementan una amplia gama de mejores prácticas para lograr la ventaja competitiva. Tres técnicas comunes entre las instalaciones con mejores resultados incluyen:
 
1.    Planificación estructurada de la implantación y disposición de los equipos de almacenaje.
 
En los mejores casos se conforman equipos multidisciplinares que incluyen representantes de instalaciones, fabricación, almacén además de calidad y seguridad e higiene que diseñan implantaciones y disposiciones para los almacenes de sus firmas que minimizan las distancias en el flujo del trabajo, evitan traslados sin carga y minimizan los riesgos y peligros asociados a la cogestión del tráfico de carretillas y peatones.
 
2.    Organización óptima de los productos y mercancías dentro del almacén.
 
Cada gama de productos o materiales exhibe una característica común en la que, por un lado, un número reducido de productos o materiales son requeridos muy frecuentemente en cantidades importantes, mientras que por el otro, un número elevado de artículos se requiere con poca  frecuencia y en cantidades reducidas.
 
Es una ilustración clara del principio de Pareto o la regla del 80-20. Mediante un análisis de los movimientos de todos los artículos se puede determinar el consumo volumétrico y la frecuencia de acceso cada uno de ellos. En función de estos resultados se calcula la cantidad óptima y la ubicación más indicada para el producto en las estanterías.
 
De esta manera se facilita el acceso ergonómico y eficiente a todos los artículos a la vez que se minimiza el esfuerzo físico, la distancia recorrida y la envergadura de los equipos necesarios para recoger y conformar los pedidos.
 
3.    Implementación de estándares de trabajo y la medición de rendimientos.
 
Las tareas que componen los procesos básicos en el almacén se descomponen y establecen tiempos estándares para su ejecución. Esto permite una alineación afinada entre los recursos necesarios para completar el volumen de trabajo determinado.
 
En combinación con los sistemas informáticos de gestión laboral, estos estándares se convierten en una herramienta potente que proporcionan un grado de visibilidad y control hasta ahora inalcanzables en la gestión del almacén.

Buenas prácticas en la gestión del almacenes

 

Tendencias futuras en la gestión del almacén y la logística

Se vislumbran ya las tendencias futuras que van a impactar más significativamente en el futura de la gestión de los almacenes dentro de las empresas modernas. Tres de las más destacadas incluyen:

1.    La integración digital dentro de la cadena logística.

Los sistemas de gestión de almacenes integrados con los sistemas corporativos son cada vez más comunes. Cuando se especifican y se implementan adecuadamente estos sistemas sostienen y amplifican los beneficios obtenidos del buen diseño, la disposición optima de los materiales y los estándares laborales.

2.    La colaboración con expertos externos.
 
Sobre todo en el sector manufacturero, muchas empresas han emprendido alianzas estratégicas con proveedores de servicios logísticos. Así se benefician de la experiencia, la inversión y las capacidades de estas empresas externas, expertas en almacenaje, transportes y otros servicios logísticos de valor añadido.
 
3.    Formación mediante multimedia digital en línea.
 
Los avances en la profesionalidad requerida por parte de los empleados del almacén moderno, combinado con los requerimientos de normativas internas y externas han incrementado significativamente la necesidad de formación continua.
 
El desarrollo de esta formación es costoso, difícil de coordinar, y consume tiempo valioso si los empleados se tienen que retirar del lugar de trabajo y desplazarse a una clase o un centro de formación. En respuesta a esto, vemos muchas empresas que emplean lo último en medios audiovisuales, combinado con la tecnología digital que permite el acceso a toda una gama de módulos de formación a través de cualquier dispositivo fijo o móvil conectado a internet a cualquier hora del día y en cualquier lugar.
 

Reflexión final

Hemos visto como el almacén moderno se ha convertido en un punto crítico dentro de la cadena logística global, que su diseño y gestión se deben emprender con cuidado y esmero y que existe una brecha grande entre las operaciones medias y las mejores, lo cual representa una gran oportunidad de competitividad para la mayoría de las empresas.

Las empresas que internalizan estas lecciones son las que sin duda sacarán mayor ventaja competitiva sobre sus rivales de sus capacidades logísticas. Por tanto, mientras que reconozco que el almacén nunca será la princesa del príncipe azul, estoy convencido de que no va a seguir siendo la “Cenicienta” de este cuento.

Patrick Daly es consultor, autor y ponente experimentado y lleva más de 25 años trabajando en el sector de la logística. Patrick Daly es el fundador y director gerente de Alba Consulting y también director de la Asociación de patrick_dalyExportadores de Irlanda (IEA).

 
Patrick trabaja con muchas de las mejores empresas internacionales en los sectores de la fabricación, distribución y servicios logísticos en Europa, Asia y las Américas ayudándolas a lograr avances importantes en sus capacidades y rendimientos logísticos.

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