tecnicas de almacenaje

Técnicas de almacenaje y manutención (II)

Los sistemas convencionales de almacenaje y sus tipos cobran especial protagonismo en este segundo artículo  de técnicas de almacenaje y manutención, donde intentaremos desarrollar sus principales características, así como sus ventajas y desventajas para ayudar a nuestros lectores a saber qué tipo de sistema se adapta mejor a sus necesidades.

tecnicas de almacenaje

Técnicas de almacenaje y manutención: sistemas convencionales

1. Almacenaje en bloque

Al sistema de almacenaje en bloque se le conoce también como almacén compacto.

Su principal utilidad se destina tanto a productos paletizados como a no paletizados.

Su técnica consiste en apilar los pallets unos encima de otros para conseguir formar estructuras compactas en el propio almacén lo que se puede traducir en reducción de costes al no haber necesidad de disponer de una infraestructura especial.

Por otro lado, su manipulación puede ser de dos tipos, o bien manualmente o con equipos como carretillas elevadoras convencionales. En este último caso, será imprescindible que las cargas estén paletizadas.

Aunque todo parezcan ventajas en la elección de este sistema, el almacenaje en bloque también tiene una serie de desventajas como:

  • Su tendencia para sacar la producción tiende a ser LIFO, es decir, sacar primero los últimos productos que han sido apilados. Esto supone una mayor dificultad a la hora de hacer una rotación natural del stock disponible en el almacén.
  • Será necesario que el empaquetado de los productos sea fuerte pues de lo contrario es posible que sufran un deterioro considerable.
  • Tanto el recuento como el control físico del stock pueden ser considerados como problemáticos debido a la compactación, una de las características principales de este sistema de almacenaje.

Como se mencionaba anteriormente, la ventaja de este sistema es la apilación de los productos para conseguir crear estructuras con una altura considerable y conseguir de esta manera reducción en costes. De lo contrario, el trabajo con el almacenaje será ineficiente debido, una vez más, a la compactación.

2. Estanterías fijas

Este sistema de almacenaje es uno de los más conocidos y empleados universalmente. Su usabilidad se destina tanto al almacenaje de productos paletizados como no paletizados.

Hay que tener en cuenta que para su correcta instalación sería conveniente contar con la presencia de personal experto en el tema que valore y aconseje sobre cuál es la resistencia de los materiales que se emplearán.

Esto es de especial importancia pues es necesario conocer además de la resistencia de los materiales de las estanterías, sus dimensiones y el grosor de sus componentes, como, por ejemplo, los largueros, los bastidores o los travesaños, entre otros.

Todo esto en función de la altura requerida por las propias estanterías, de la distribución de la carga y el peso y volumen de los productos que se prevén almacenar en las mismas.

Cuenta, también, con algunas características específicas como estas:

  • Para su correcta instalación será necesario contar con un lay-out específico y que haya sido diseñado técnicamente siguiendo las instrucciones del fabricante de las propias estanterías.
  • En función de la altura y el diseño de los pasillos, será conveniente determinar qué elementos de manutención serán utilizados y cuáles serán los sistemas de recogida de productos.
  • Habrá que tener en cuenta la calidad de los pavimentos que emplearemos. Sobre todo, cuando se vayan a emplear máquinas trilaterales, pasillos transversales, reglamentación contra incendios, etc.

Si bien en el caso anterior desarrollamos una serie de desventajas, en las estanterías fijas hablaremos de ventajas, tales como:

  • Este tipo de almacenaje ofrece la posibilidad de automatización.
  • Además, la localización de los productos almacenados será mejor que en otros sistemas menos visibles.
  • Si utilizamos estanterías fijas en nuestros almacenes, la flexibilidad para poder ampliar, incluso para realizar cambios en la organización, será bastante superior a otros sistemas.
  • Al utilizar pasillos estrechos, podremos conseguir una buena utilización del volumen.

Queremos recalcar que es de vital importancia realizar un buen diseño de la infraestructura de las estanterías con el fin de evitar error que puedan cometerse y que afectarán directamente en el rendimiento y servicio del propio almacén. Estos errores serán de difícil subsanación a posteriori.

3. Los sistemas drive-in y drive throught

En este caso, pueden seguirse dos sistemas, el LIFO (lo último que entra es lo primero que sale) o el FIFO (lo primero que entra es lo primero que sale). Esto es posible gracias al diseño de estos sistemas cuyo fin es conseguir un seguimiento estricto en la rotación de los productos almacenados.

Para conseguir esto será necesario tener ubicadas varias paletas en profundidad sobre los travesaños de las estanterías. El acceso a estos travesaños lo harán las máquinas elevadoras que podrán acceder a los alvéolos de las paletas.

En la selección de los pallets pueden emplearse dos opciones:

  • Con el sistema drive-in, desde la propia cabecera lineal y dando pie al sistema LIFO.
  • Con el sistema drive-throught, desde la cola y dando pie al sistema FIFO.

Como contrapartida a todo lo mencionado anteriormente, hay que tener en cuenta que la operativa de estos sistemas es considerablemente lenta por lo que el uso de estos sistemas de reduce a situaciones concretas como cuando hay un alto número de pallets idénticos cuyo movimiento es pequeño.

También es utilizado cuando se cuenta con pocos lineales o un volumen de pallets por lineal relativamente alto.

Otra característica a tener en cuenta es la cantidad de metros que nos permite apilar, hasta nueve con el uso de equipos sencillos. Para ello, necesita paletas fuertes y de alto coste.

4. Estanterías dinámicas

Son la alternativa al sistema drive-throught más conocida. Este sistema seguirá de manera estricta el FIFO, siempre con una buena utilización de volumen.

Es ideal para mercancías de pequeño tamaño y rápido movimiento pues la operativa será la siguiente:

Las paletas se situarán de manera automática a la cola de la línea por gravedad, deslizándose posteriormente a través de rodillos que permitirán la extracción de las mismas de una manera fácil y sencilla. Estas paletas estarán dotadas de unos sistemas de seguridad que evitarán la caída de las mismas.

Con este sistema conseguiremos reducir los movimientos más costosos del almacén y acelerar el proceso del picking.

Las desventajas que podemos encontrar en este sistema de estanterías dinámicas son las siguientes:

  • El coste de instalación es elevado, además, deberá ser efectuado por expertos.
  • Los huecos disponibles para el picking serán menores que en otros sistemas.
  • Se necesitarán paletas especiales par a su posible utilización.

5. Sistemas compactos

Con este sistema se produce una buena utilización del volumen al eliminar pasillos. Gracias a esto conseguiremos aumentar la seguridad para los operarios de nuestro almacén.

Todo esto es posible al emplear estanterías móviles que podrán desplazarse a través de los raíles que deberán de estar colocados en el suelo. Su uso puede ser tanto manual como motorizado.

Su uso está destinado principalmente a pequeños productos de poco movimiento que serán introducidos en gavetas y cuyo acceso será manual.

Una de sus características es el funcionamiento relativamente lento, por ello, los productos que se almacenarán en estos sistemas han de ser pequeños y con poco movimiento.

Sus principales desventajas son:

  • El elevado coste.
  • La lentitud de su funcionamiento.
  • La necesidad de una buena organización para conseguir un equilibrio correcto en el trabajo.

En el próximo post, cerraremos las técnicas de almacenaje y manutención con los almacenes robotizados.

 


¿Desea recibir una visita gratuita de asesoramiento?
Nos desplazamos a su empresa, sin ningún compromiso, para asesorarle sobre sus sistemas de almacenaje. Tenemos delegaciones en toda España.

SOLICITAR VISITA